Nadine

19 de diciembre de 2010
Sé muy bien lo que pasó, Nadine
cómo te convirtió en lo que tengo frente a mi.
A simple vista pareces feliz;
cierra mi puerta al salir...
Nadine.

Toda una vida en la senda de la luz
se estropea con dos segundos de lo que haces tú.
Quizás nunca merecí tu rectitud,
¡y estoy condenado a estar con perras como tú!

Sacaste buen provecho del dolor.
Sangraste suficiente y le tomaste el valor.
Yo no te debiera juzgar,
tampoco te quiero escuchar;
¡mejor empieza a arrancar!